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Rutina de cuidado de la piel

Rutina de cuidado de la piel… ¿Eso qué es?

1 Abr 2019 | Cuidate, Redactora: Rusa

Seguro que leíste más de una vez que hay que tener una rutina de cuidado de la piel. También que hay pieles mixtas, secas, grasas, normales… Y no tenés ni idea de qué es todo eso y por qué ya no sirve lavarte la cara con agua y jabón.

¡No te preocupes! Adquirir una rutina de cuidado de la piel no solo es un tema de belleza, sino también de salud. Hacerlo va a permitir que tu piel esté limpia y protegida contra la contaminación, el estrés, el cansancio, los rayos del sol… Así que te recomiendo que te adentres en este nuevo mundo.

¿Qué son los tipos de piel?

El tipo de piel es algo genético y se divide en cuatro tipos: normal, seca, grasa y mixta. Sin embargo, los factores internos y externos pueden hacer que la piel tenga variaciones.

Te voy a explicar cómo podés saber qué tipo de piel tenés:

  • Normal: Es una piel bien equilibrada: no se le notan poros abiertos, granitos, sequedad o exceso de grasa. Suele tener una textura muy suave y lisa y no suele ser sensible.
  • Seca: Es una piel que produce menos sebo del habitual. Como no tiene todos los lípidos necesarios, crea una barrera protectora que se ve como piel seca. Suele sentirse tirante, áspera y de aspecto apagado, además de tener descamación, y puede picar.
  • Grasa: Es una piel que produce más sebo de lo habitual. Tiene tendencia a tener acné y puntos negros, los poros abiertos y la piel pálida.
  • Mixta: Es una piel que tiene diferentes tipos según la zona. Generalmente, tiene la zona T (frente, nariz y mentón) grasa y el resto normal o seco.

¿Por qué es importante tener una rutina de cuidado de la piel?

Tener un rutina de cuidado de la piel va a permitir que tu piel esté limpia y equilibrada. Con la rutina vas a sacar de tu piel suciedad, sudor y maquillaje y vas a cuidar tu piel del sol, ayudándola a regenerarse de manera más rápida.

Es importante que tengas en cuenta que durante la rutina tenés que tratar la piel con suavidad, usando agua tibia para retirar los excesos (solo agua, no jabón: este reseca demasiado la piel y le cambia su pH natural, que es la barrera contra las bacterias). También debés elegir productos que sean específicamente formulados para tu tipo de piel.

En el caso de los tónicos, no deben tener alcohol, porque pueden resecar demasiado la piel y esta, como método protector, genera más grasa.
La cremas hidratantes ayudan a aportar agua a la piel, pero también ayudan en su descamación, ya que eliminan las células muertas y le dan un aspecto más saludable y terso a la piel.

Además, a la rutina podés agregar tratamientos específicos recetados por un profesional para tratar problemas puntuales (acné, rosácea, eccema…). Estos productos se deben aplicar antes de la crema hidratante y hay que esperar a que se absorban bien antes de aplicar la crema.

¿Cuáles son los pasos para una rutina saludable?

Lo ideal es tener una rutina diaria que se dé en dos momentos: de mañana, antes de salir de casa, y de noche, antes de dormir.

De mañana, esa rutina va a tener 4 pasos:

1. Limpiar la piel del sebo que se produce por la noche y prepararla para el resto de los pasos de cuidado.
2. Tonificar la piel, que ayuda a eliminar rastros del limpiador, a refrescar la piel y a equilibrar su pH natural.
3. Hidratar la piel de acuerdo a sus necesidades.
4. Usar protector solar. Por favor, este paso no te lo saltes: es muy importante cuidar tu piel del sol durante TODO el año. Si tenés dudas de qué factor usar, lo mejor que podés hacer es consultar a un dermatólogo. Tené en cuenta que hay protectores solares específicos para la piel de la cara, que no quedan pegajosos ni tienen ese característico olor a playa.

De noche, también van a ser 4 pasos:

1. Desmaquillarte, si usás maquillaje. Hay muchas opciones para hacerlo: aguas micelares, desmaquillantes bifásicos, lociones y leches… Elegí la que más te sirva y te quede cómoda.
2. Limpiar la piel con un limpiador específico para tu tipo de piel, para eliminar los restos de maquillaje y toda la suciedad que se genera durante el día por el sudor, la contaminación, etc.
3. Tonificar, como en la rutina de la mañana.
4. Usar una crema para hidratar tu piel. Esto va a ayudar a que la piel se regenere mejor durante la noche.

Acordate: tener una buena rutina de cuidado de la piel no solo tiene que ver con que se vea más “linda”, sino con cuidar el órgano más grande de tu cuerpo.¡Animate a adquirir esta rutina! Hay opciones para todos los bolsillos, no necesariamente tenés que gastar mucha plata para cuidar tu piel.

Rusa Amo las papas fritas. Machista en reconstrucción hacia un feminismo que nos libere. Una vieja de alma en un cuerpo relativamente joven. Escribo, corrijo, edito, leo, duermo

Ilustración: @nosoyalemana

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