fbpx
Gustarme como soy

¿Es posible gustarme como soy?

3 May 2018 | Vos y el mundo

[Opinión]

Desde que era niña odiaba mi cuerpo. No me gustaba cómo me veía, cómo me quedaba la ropa, no me permitía comer determinadas cosas porque vivía teniendo en cuenta cuántos kilos pesaba, cuántas calorías consumía a diario. Me enseñaron a odiar mi cuerpo, pero años después pude enseñarme a mí misma a amarlo de nuevo. Y lo mejor de todo: vos también podés. Acá van algunas cosas para que te recuerdes esos días en que no te sentís capaz de amar a tu cuerpo:

¡No es tu culpa!

Como mujeres se nos enseña que debemos ser físicamente perfectas y alcanzar un estándar de belleza imposible para ser amadas y felices. Si no tenés el rostro de Taylor Swift y el cuerpo de Beyoncé no podés ser linda y, por lo tanto, no podés amarte. ¡La inseguridad que sentís no es culpa tuya! Estos cánones de belleza son socialmente impuestos. ¿Qué significa? Que son aprendidos y no surgen naturalmente de nosotras. Por suerte. Al ser aprendidos, podemos desaprenderlos: entender que no hay un único significado de belleza y que, incluso si lo hubiera, no necesitamos ser lindas para merecer la felicidad. Nuestros cuerpos no tienen una función estética, no existen para dar placer a quien nos mira: existen para darnos vida, para permitirnos ser. Ser felices, ser amadas, ser nosotras, ser una misma.

No te compares con otras

Todos los cuerpos son igual de válidos e importantes. Tu cuerpo no es peor ni mejor que el de otras. Se nos ha enseñado a competir entre nosotras, sobre todo en cuanto a la belleza física. Esto no solo nos perjudica a nosotras mismas, sino también a las demás y al vínculo que podemos tener con ellas. Nos sentimos más libres cuando nos aceptamos a nosotras mismas y a nuestras compañeras.

Quererse a una misma: ¿es una meta?

El empezar a quererse a una misma es un proceso: requiere tiempo, dedicación, entendimiento de la realidad de la que somos parte. Y requiere entender que aprendemos a querernos de igual forma que aprendimos a no querernos: no es una meta, es un camino, es un recorrido que hay que disfrutar aunque muchas veces resulte complicado.

¿Cómo empecé a quererme a mí misma?

No tengo la respuesta mágica para esta pregunta, pero mi solución fue acercarme al feminismo. El movimiento feminista me hizo entender y entenderme. Comprender que yo no era menos válida por ser gorda, que no era ni más linda ni más fea, y que no tenía por qué alcanzar cierto peso o cierta “belleza”, porque eso no me iba a hacer sentir mejor, ni más feliz, ni más libre. Mi relación sana conmigo misma empezó cuando pude ver que existen más mujeres como yo en el mundo, con mis mismas preocupaciones, inseguridades, con igual o distinto cuerpo. Entendí la importancia de ayudar a otras en este camino tanto como a mí misma. Ser empática (es decir, ponerme en el lugar de otras) me fortaleció. El feminismo me ayudó a entender que esa belleza que pretendía alcanzar no era la que quería tener, sino la que la sociedad actual quería que tuviera. Me niego. Y espero que muchas puedan animarse a negarse también. Vos, ¿vas a negarte?

Manuela

Este artículo fue escrito por una colaboradora externa al equipo de Harta. ¡Sumate vos también! Acá podés encontrar un formulario para ponerte en contacto con nosotras para que publiquemos tus palabras

Ilustradora: Majo

Cómo cuidar tu pelo este verano (en 5 simples pasos)

Se viene el verano e internet se llena de tips para cuidarte. Que dietas, que ropas, que protector solar… Mi intención no es sumar una lista de cosas que tenés que hacer, sino tirarte algunos consejos por si querés evitar que tu pelo se seque y se debilite. Empecemos ☀️

El verano y les gordes

Hace un tiempo, en Harta reflexionamos con una nota publicada en plena pandemia sobre el boom de “chistes” sobre el vínculo de la comida con el encierro, la ansiedad y la incertidumbre. Luego retomamos el tema con un artículo sobre el culto a la delgadez. Llegó el verano y me parece importante volver a este tema que nos atraviesa, desde la vivencia personal o cercana. Porque el momento de lucha contra la gordofobia es posible y necesario.

3 razones para decirle no a la pirotecnia sonora

Seguramente ya estés acostumbrada a recibir la Navidad y el Año Nuevo en medio del estruendo y las luces de la pirotecnia que llenan la ciudad a las 00:00. Pero esta tradición, que a muchos les parece divertida, para otras personas y para los animales domésticos significa una verdadera tortura. Hoy te traemos tres razones para decirle que no y algunos datos acerca de las decisiones que se están tomando en nuestro país para regular su uso.

The Breakfast Club: un clásico para hacernos reflexionar

The Virgin Suicides, en español Las vírgenes suicidas (1999), es el primer largometraje que dirigió Sofía Coppola y está basada en una novela del mismo título, escrita por Jeffrey Eugenides.

5 consejos para pasar las fiestas en tiempos de COVID

Llegan las fiestas en medio de un contexto de pandemia, y después de un año extraño y difícil. Con todo esto que pasa, es natural que se generen situaciones complicadas de enfrentar.

Harriet Tubman: la libertadora de esclavos

Seguimos contándote historias de mujeres que marcaron hitos en todo el mundo. Esta vez vamos a remontarnos a Estados Unidos para mirar la curiosa, valiente e increíble vida de Harriet Tubman, una abolicionista de la esclavitud y luchadora por el sufragio universal.

¿El método «Curly Girl» para pelo lacio? ¡Sí!

Ya habrás leído en notas anteriores todo lo que tiene que ver con el cuidado del pelo con rulos, pero capaz que te pasó lo mismo que a mí: te interesó la parte de dejar que tu pelo esté sano, pero no entendés cómo pega el famoso «Curly Girl Method» con tus mechas lacias. Hoy te cuento qué hago y cómo me sirvió a mí.

The Virgin Suicides: la crítica detrás del misterio

The Virgin Suicides, en español Las vírgenes suicidas (1999), es el primer largometraje que dirigió Sofía Coppola y está basada en una novela del mismo título, escrita por Jeffrey Eugenides.

Violentadas en cuarentena: porque la violencia de género sigue aún en pandemia

A raíz de la pandemia de COVID-19, en gran parte de los países del mundo se vivieron y viven aún hoy situaciones de cuarentena, confinamiento o distancia social. Muchas veces hablamos de que el 2020 fue un año de frenar, en el que nuestra vida se paralizó. Sin embargo, la violencia de género siguió caminando.

Share This