fbpx
No se nace mujer, se llega a serlo

No se nace mujer, se llega a serlo

[Opinión]

6 Nov 2018 | Conversemos

“No se nace mujer, se llega a serlo”, afirmaba la filósofa francesa Simone de Beauvoir en su libro El segundo sexo, en el año 1949. Fue su obra más polémica y es considerada fundamental en la historia del feminismo.

¿Pero cómo que no se nace mujer?

Lo que sostiene la autora es que lo que entendemos por mujer es una construcción social, un concepto que se ha ido redefiniendo a lo largo de la historia. Lo que nos hace mujeres no son las características genéticas ni biológicas, sino aquellas conductas que hemos aprendido, que nos han sido enseñadas.

La obra de Beauvoir fue publicada en el contexto del feminismo de la posguerra, ubicado entre los años 1949 y 1975, época en la que las mujeres habían conquistado algunos derechos (como el sufragio) y en la que se comienza a gestar lo que se denominó la segunda ola del feminismo. En esos momentos, muchas mujeres que habían podido acceder a estudios terciarios y obtener un título comenzaron a investigar la construcción del conocimiento desde la perspectiva de las mujeres.

Ahora, volvamos al principio: Simone dijo que no se es mujer, sino que se llega a serlo. Luce Irigaray, retomando la idea, planteó: “Lo que conocemos como femenino en el patriarcado no es lo que las mujeres son o han sido, sino lo que los hombres han construido para nosotras.”.

El concepto de feminidad está ligado fuertemente al concepto de mujer, de tal manera que se piensa que las mujeres son femeninas por el hecho de ser mujeres. La verdad es que no todas las mujeres son femeninas. Es más: ninguna de nosotras debería serlo.

¿Por qué no puedo ser femenina?

La feminidad resume un conjunto de pautas y de normas sociales que se esperan en el comportamiento de la mujer. Lo mismo sucede con el concepto de masculinidad.

La feminidad queda así comprendida como un modo de represión y de subordinación de la mujer: de represión porque al imponer reglas sobre cómo se debe ser mujer, todos aquellos comportamientos que no coincidan con lo “femenino” serán reprimidos, porque no están socialmente aceptados o no son esperables de una mujer; y de subordinación porque, como dijo Irigaray, lo femenino es producto del patriarcado y, por lo tanto, está construido desde una perspectiva en la que la mujer es subordinada del hombre… porque el patriarcado no entiende de igualdad.

Entonces, si no soy mujer y tampoco puedo ser femenina, ¿qué hago?

Ser femenina es una opción que implica aceptar todos aquellos roles que se nos han asignado y obedecer a ciertas reglas que han sido construidas sin contemplarnos como sujetos de derecho.

Ninguna de nosotras es totalmente libre de todo lo que hemos aprendido durante nuestra vida.

Para Simone de Beauvoir, las mujeres deberíaamos definir nuestra propia identidad sin vernos oprimidas por las imposiciones sociales del sistema patriarcal que ha dominado durante siglos y siglos.

 

Colaboradora: Sol
Este artículo fue escrito por una colaboradora externa al equipo de Harta. ¡Sumate vos también! Acá podés encontrar un formulario para ponerte en contacto con nosotras para que publiquemos tus palabras
Ilustradora: emahia

Cómo cuidar tu pelo este verano (en 5 simples pasos)

Se viene el verano e internet se llena de tips para cuidarte. Que dietas, que ropas, que protector solar… Mi intención no es sumar una lista de cosas que tenés que hacer, sino tirarte algunos consejos por si querés evitar que tu pelo se seque y se debilite. Empecemos ☀️

El verano y les gordes

Hace un tiempo, en Harta reflexionamos con una nota publicada en plena pandemia sobre el boom de “chistes” sobre el vínculo de la comida con el encierro, la ansiedad y la incertidumbre. Luego retomamos el tema con un artículo sobre el culto a la delgadez. Llegó el verano y me parece importante volver a este tema que nos atraviesa, desde la vivencia personal o cercana. Porque el momento de lucha contra la gordofobia es posible y necesario.

3 razones para decirle no a la pirotecnia sonora

Seguramente ya estés acostumbrada a recibir la Navidad y el Año Nuevo en medio del estruendo y las luces de la pirotecnia que llenan la ciudad a las 00:00. Pero esta tradición, que a muchos les parece divertida, para otras personas y para los animales domésticos significa una verdadera tortura. Hoy te traemos tres razones para decirle que no y algunos datos acerca de las decisiones que se están tomando en nuestro país para regular su uso.

The Breakfast Club: un clásico para hacernos reflexionar

The Virgin Suicides, en español Las vírgenes suicidas (1999), es el primer largometraje que dirigió Sofía Coppola y está basada en una novela del mismo título, escrita por Jeffrey Eugenides.

5 consejos para pasar las fiestas en tiempos de COVID

Llegan las fiestas en medio de un contexto de pandemia, y después de un año extraño y difícil. Con todo esto que pasa, es natural que se generen situaciones complicadas de enfrentar.

Harriet Tubman: la libertadora de esclavos

Seguimos contándote historias de mujeres que marcaron hitos en todo el mundo. Esta vez vamos a remontarnos a Estados Unidos para mirar la curiosa, valiente e increíble vida de Harriet Tubman, una abolicionista de la esclavitud y luchadora por el sufragio universal.

¿El método «Curly Girl» para pelo lacio? ¡Sí!

Ya habrás leído en notas anteriores todo lo que tiene que ver con el cuidado del pelo con rulos, pero capaz que te pasó lo mismo que a mí: te interesó la parte de dejar que tu pelo esté sano, pero no entendés cómo pega el famoso «Curly Girl Method» con tus mechas lacias. Hoy te cuento qué hago y cómo me sirvió a mí.

The Virgin Suicides: la crítica detrás del misterio

The Virgin Suicides, en español Las vírgenes suicidas (1999), es el primer largometraje que dirigió Sofía Coppola y está basada en una novela del mismo título, escrita por Jeffrey Eugenides.

Violentadas en cuarentena: porque la violencia de género sigue aún en pandemia

A raíz de la pandemia de COVID-19, en gran parte de los países del mundo se vivieron y viven aún hoy situaciones de cuarentena, confinamiento o distancia social. Muchas veces hablamos de que el 2020 fue un año de frenar, en el que nuestra vida se paralizó. Sin embargo, la violencia de género siguió caminando.

Share This