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Teta y estética

Sí, no, cuál y cuándo: el mundo del soutien

Ah… el mundo de los soutienes. No sé a vos, pero a mí siempre me generó más dudas que certezas. ¿Uso o no uso? Si uso, ¿qué tipo elijo? ¿Qué talle tengo que buscar? ¿Tengo que usar siempre el mismo tipo? Si no me gustan mis tetas, ¿puedo hacer que se vean mejor con un soutien? Acá te cuento algunas conclusiones que saqué después de años de averiguaciones, charlas con amigas y mucho ensayo y error.

Usar soutien es una opción, no una obligación

Siempre sentí que usar soutien era algo que tenía que hacer. Que si no usaba, de grande se me iban a caer las lolas (ahora hay estudios que incluso podrían sugerir lo contrario), que me las iban a mirar demasiado o que no tendrían buena forma y tamaño. Y, ¡ojo!: todavía me pasan algunas de estas cosas. Pero me di cuenta de que no solo no es necesario usar soutien, sino que puedo usarlo a veces sí y a veces no, a veces un tipo de soutien y a veces otro. Por ejemplo, ahora uso siempre en invierno, ¡porque si no, me da mucho frío! Y en verano, depende de lo que me ponga.

Elegir el talle es muy difícil

El talle es todo un tema. Al menos acá en Uruguay no suele estar bien marcado, y los soutienes tienden a ser de talles estándar que no necesariamente reflejan tu anatomía, lo que resulta en una incomodidad soberana.

Si sos como yo, por ejemplo, con tetas chicas pero espalda grande, ciertos talles te van a estrujar la piel y otros te van a dar cero soporte en las lolas. Si te pasa lo contrario, puede que termines usando soutienes “de señora” porque son los únicos que más o menos te bancan la toma sin que te queden bailando de espalda.

Para averiguar tu talle podés medirte en tu casa, pero el problema en las tiendas sigue existiendo. Solo te puedo recomendar que pruebes varios talles del modelo que quieras y elijas lo que sea mejor para vos.

Podés elegir entre distintos modelos

¡Y cada vez hay más! Acá está bueno ver cómo se adapta cada estilo a tu cuerpo, e incluso pensar en tener más de un tipo, si podés. De ese modo, tenés más opciones para elegir y podés ir probando distintos modelos con diferentes outfits. Te comento los más comunes:

Soutienes preformados: Son los que más solemos ver por ahí. Tienen la copa armada y casi siempre tienen un aro de metal debajo de cada copa. Yo detesto los que tienen aro de metal porque me terminan lastimando la piel aunque, si tenés mucha lola, a veces ayudan en el tema de soporte (en ese caso, si llegás a conseguir preformados sin aro —¡ardua tarea!—, está buenísimo).

Bralettes: Son los más sencillos en cuanto a forma, suelen estar hechos solo de tela, pero a la vez son los que tienen más variedad en modelos (tiradores rectos o cruzados, puntilla o encaje tipo lencería, diseños de cualquier tipo). No tienen preforma y menos aros de metal. Pueden ser mucho más cómodos que los preformados si tenés poca lola, pero a veces es complicado si tenés mucha.

Tops: Se caracterizan sobre todo porque no tienen ganchos atrás, sino que se ponen — como bien lo dice la palabra— como un top. Podés encontrar algunos preformados (aunque nunca tienen aro, sino solo una pequeña almohadilla que normalmente se puede sacar) o más tipo bralette, pero sin ganchos. También hay tops más pensados como para hacer gimnasia. A mí me encantan porque los encuentro adaptables a muchos tipos de tetas y de espaldas, pero es muy personal.

¿Cuál es tu experiencia con el universo de los soutienes? ¡Contanos!

Cin Bichito luchando contra el mundo since 1984. Tengo tantas cosas que quiero leer, escribir, aprender y probar, tanta música para escuchar, tantos lugares para conocer y tantos gatitos para acariciar que no me va a dar la vida, pero moriré intentando.

Ilustración: Ceci

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