fbpx
Manspreading y mansplaining: no son solo dos palabras parecidas

Manspreading y mansplaining: no son solo dos palabras parecidas

[Opinión]

18 Sep 2018 | Conversemos, Redactora: Ine

Vas viajando en el 427, sentada contra la ventanilla en un asiento doble, y un varón se te sienta al lado. De pronto, sus rodillas comienzan a separarse, sus piernas a expandirse y a empujar las tuyas, porque ya invadieron la “mitad” del espacio disponible para el asiento. La reacción general es que vos vas juntando cada vez más tus piernas y corriéndolas para evitar el contacto (aunque a veces es inevitable). Terminás toda apretada contra la ventanilla como esos peluches que tienen ventosas para pegarse en los vidrios. Bueno, no tanto, pero así te sentís, seguramente.

A esa situación, en los países de habla inglesa se le puso el nombre de manspreading, que en español sería algo como “la propagación del hombre”. Desde España propusieron decirle despatarre, pero el término en inglés terminó ganando popularidad. Por regla, cuando un fenómeno se expande por el mundo al punto de recibir un nombre específico es porque es bastante generalizado. Así que, si alguna vez te pasó, ¡no fue una excepción de un flaco que no supo ubicarse o que tiene problemas de expresión corporal!

El manspreading es una manera de habitar espacios que muestra que los hombres no respetan nuestra esfera personal. Lo cierto es que nada justifica que se sienten de esa manera (no, lo que tienen entre las piernas de ningún modo les impide sentarse con las piernas juntas, que no te digan pavadas). Solo son maneras de emplear el cuerpo, muchas veces incorporadas por imitación de lo que ven a su alrededor (por eso, no siempre lo hacen para molestar a la mujer, pero siempre terminan molestando).

Ahora bien, también del inglés se popularizó la expresión mansplaining, que suena tan parecido a la otra que a veces te las podés confundir (en español se sugiere usar machoexplicación). En este caso, el fenómeno que describe es la costumbre de muchos varones de “explicarles” a las mujeres cómo son o deberían hacer cosas (muchas veces, cosas que nosotras conocemos mejor o más profundamente).

El ejemplo más cotidiano de esta situación se da en las redes sociales: una mujer escribe algo sobre su experiencia, sobre feminismo, sobre asuntos que le conciernen por ser mujer y recibe respuestas de hombres que la corrigen o le explican “cómo son las cosas realmente”. Pero el mansplaining también se ve en los espacios mixtos como conferencias, reuniones, eventos políticos… Ha llegado a puntos ridículos en que varones sin conocimiento profundo de un tema han tratado de explicarle conceptos a mujeres científicas o profesionales que trabajan en ese tema desde hace décadas.

Este fenómeno tiene sus raíces en el patriarcado, que siempre priorizó la voz masculina como la voz autorizada. Hasta el día de hoy, cuando habla un hombre suele recibir mayor atención que una mujer; la sociedad les ha enseñado a los varones que todo lo que tengan para decir u opinar es valioso. Basta con ver los múltiples eventos públicos que, incluso cuando se dedican a la mujer como temática, cuentan entre sus oradores con mayoría (o totalidad) de hombres.

Entonces, como dice el título, manspreading y mansplaining no son solo dos palabras parecidas: son dos fenómenos en los que se ponen de manifiesto las formas en que los varones nos quitan espacios, ya sea con el cuerpo o con la voz.

¡Luchemos por nuestros espacios! ¿Estás lista para defender tu lugar?

Ine Me gusta todo lo que tenga que ver con las letras: leo, escribo, corrijo, vivo entre papeles y pantallas. No puedo vivir sin descubrir música nueva.

Ilustración: Clara

¿Por qué el aceite de coco no es tan genial como parece?

De un momento a otro, el aceite de coco se convirtió en ese producto salvador que nos iba a cambiar la vida: bueno para el pelo, para la cara, para comer… Sin embargo, el aceite de coco no es tan genial como parece: hay algunas cositas que estaría bueno que tuvieras en cuenta a la hora de utilizarlo para aprovecharlo en aquello que sí sirve.

Razones por las que no te podés perder Euphoria

Euphoria se ha transformado en una de las series más vistas y polémicas de los últimos meses y es que, además de su excelente reparto, nos entrega un guion crudo que representa gran parte de los conflictos que deben enfrentar a diario los adolescentes.

Todo lo que hay que saber sobre la explotación sexual

Un caso conocido como Operación Océano aparece en los medios de comunicación desde hace unas semanas. Unos cuantos hombres fueron formalizados por explotación sexual de adolescentes.

No tan normal: cuando el aislamiento terminó

Con mis amigas, a las pocas semanas de conocer los primeros brotes de virus en el país, hastiadas del encierro y extrañando nuestros encuentros de miércoles, pensábamos que el encuentro sería una fiesta. Imaginábamos hordas de personas abrazadas para brindar, festejando con todas y todos, en la calle, siempre en la calle.

“El amor que mata”: el femicidio de una poeta.

Delmira Agustini escribió, en uno de sus poemas más reconocidos: “Si la vida es amor, ¡bendita sea!/¡Quiero más vida para amar!”[1]. Esto provocó a la sociedad y a la crítica literaria de su época, y marcó su actitud rebelde y transgresora en una sociedad patriarcal que la obligó a ser una señorita y a la que enfrentó a través del arte y su poesía.

¿Qué es el androcentrismo?

Cuando leés un texto firmado como “Anónimo”, ¿te imaginás que lo escribió un varón o una mujer? Si te hablan de alguien que tiene fama o prestigio, pero solo te mencionan su apellido, ¿asumís que te están hablando de un varón? ¿Alguna vez te cuestionaste por qué?

8 mitos del amor romántico [tan habituales como peligrosos]

Todes tenemos nuestra propia idea o concepto de lo que es el amor, basada en nuestras experiencias personales, nuestra cultura o nuestras costumbres.

Stonewall: ¿qué es y por qué importa?

Stonewall Inn - yosoynuts CC BY 2.0 Este 28 de junio se cumplen 51 años de los disturbios en Stonewall, acontecimiento que cambió la forma luchar...

5 tips para el cuidado del acné

Tener granitos o acné (¡ojo!, no son lo mismo) es algo bastante común en la adolescencia. Eso no implica que no te preocupen, que te generen incomodidad o que quieras que se vayan.

Share This